Seguridad en Redes Sociales

Seguridad en las Redes Sociales

Hace algunas semanas pudimos ver en los medios de comunicación una imagen de Mark Zuckerberg trabajando en las oficinas de Facebook, Y lo que más se comentó no fue el hecho de que comparte espacio con su empleados en vez de tener despacho propio sino que se podía apreciar que tenía tapada tanto la webcam como el micro de su propio ordenador.

Y si eso nos sorprendió puede ser, en parte, porque somos poco cautos con la seguridad en la red.

Consejos para aumentar la seguridad de vuestros perfiles sociales.

Contraseña:

Aunque algunos lo hagan, para muchos es obvio que poner nombres, fechas de nacimiento, teléfonos y demás cosas parecidas son contraseñas muy poco seguras. Una buena alternativa es mezclar minúsculas con mayúsculas, poner números y letras, e incluso algún carácter especial.

Lo que ya no tantos tienen en cuenta es que no deberían poner la misma contraseña en todas las redes sociales (descubierta una, descubiertas todas) y, aunque sabemos que una de las cosas más cómodas es darnos de alta en unos sitios desde nuestro perfil de otros (¿te suena el “accede desde Facebook”?), deberíamos tener la costumbre de abrirnos cuentas de manera independiente unas de otras.

Te aconsejamos utilizar servicios para generar contraseñas seguras y administradores de contraseñas que te permiten recordarlas de manera segura como PasswordLive, Strong Password Generator, Random Generator o Clave Segura.

Usa herramientas para administrar la seguridad:

Cada vez que entramos en una aplicación de Facebook nos hacen aceptar que les permitamos hacer una serie de acciones: tener acceso a tu lista de amigos, publicar en tu muro (aunque dicen que no lo harán), enviarte mensajes… Y si no lo aceptas no puedes utilizar la aplicación. Si sueles encontrarte en estas situaciones te aconsejamos que utilices FBSecure, una extensión para Chrome que te permite elegir cuál de estas acciones vas a permitir a la aplicación y cuál no.

Cuidado con lo que publicas:

Nos gusta mucho enseñar lo que hacemos, las cosas que utilizamos o nos hemos comprado, donde vamos... pero si usamos perfiles públicos (sobre todo en Instagram) no sabemos el alcance de nuestras publicaciones. Con las redes sociales, publicar una imagen de tu bonito salón “una noche de lunes en relax #ModoOn” (y con lo que nos gusta geolocalizar las publicaciones) y publicar otra un sábado en Formentera disfrutando de tus #vacaciones, puede ser muy parecido a dejar las llaves de tu piso debajo del felpudo.

Vigila con quien te relacionas:

Si, sabemos que a tí no te pasará nunca porque no te engañan con facilidad. Pero ¿realmente sabes con quién estás hablando?
A veces no somos conscientes que lo que publicamos dice mucho de nosotros. Comentamos nuestras alegrías, nuestros enfados, nuestros fracasos, lo que nos gusta, lo que nos disgusta… Todos hemos conocido gente muy maja en la red. Incluso es posible encontrar a personas encantadoras, con tus mismos gustos y que te hacen sentir especial porque saben exactamente lo que quieres oír. Pero sé consciente que esta información que saben la estás publicando tu. Puedes mirar un par de capítulos del programa Catfish para que veas lo que pueden llegar a hacer algunas personas cuando están aburridas.

Cierra la sesión al terminar:

Aunque sea evidente, no podemos dejar de recordar que en el ordenador del trabajo o en ordenadores públicos, recuerda siempre, siempre, siempre, de cerrar sesión al terminar.
Incluso en casa a veces no estaría de más hacerlo. Seguro que todos tenemos casos de conocidos por contar.

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