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La importancia del primer párrafo (II)

 

En el post anterior te hablé de la importancia de elegir bien las ideas del primer párrafo y qué hacer para que tu texto no perdiera ritmo.

Hoy vamos a continuar con algunos consejos que te ayudarán a mantener al lector enganchado hasta el final de tu texto.

 

Cómo mantener al lector enganchado

 

Preguntas

En el post anterior hablamos de la fuerza de conexión que tiene una pregunta para iniciar un texto. Pero no solo nos sirven para el primer párrafo. Las preguntas son una buena manera de introducir ideas sin cansar, y consiguen atrapar al lector, que busca descubrir la respuesta.

 

Parataxis

Si sabemos jugar bien con ella, la parataxis es una figura retórica que nos sirve para dar ritmo al texto y también atrae al lector. Esta figura retórica consiste en la unión de dos frases con vacíos de acción entre ellas para que el lector tenga que deducir hechos no escritos.

 

Situación no resuelta o montajes paralelos

Presentar una situación con un problema y resolverla al final es otra de las formas que tenemos para que el lector nos lea hasta el final.

 

Sinestesia

La sinestesia es un recurso literario que se basa en mezclar sensaciones o sentimientos con sentidos distintos; es decir, relacionar una imagen con alguno de los otros sentidos, distinto al que realmente lo percibe. Por ejemplo: oler sonidos, ver sabores…

 

Mostrar sin decir

Esto no es otra cosa que el “Show, don’t tell” del cine. Según ha demostrado la neurociencia, nuestra mente necesita rellenar agujeros. No podemos vivir en la incertidumbre y necesitamos dar un sentido a todo.

 

Qué debemos evitar

Al igual que hay recursos que facilitan que el lector quede atrapado en el texto, también encontramos algunos otros que lo van a apartar por aburrimiento o desconexión. Aquí encontrarás qué debemos evitar al escribir.

 

Oraciones largas

Las oraciones largas nos despistan, nos cortan el ritmo y se nos hacen lentas. En la era de internet, estamos obligados a escribir frases cortas porque los lectores son impacientes. La solución es muy sencilla. Si las frases son muy largas, córtalas sustituyendo las conjunciones por puntos.

 

Cacofonías, aliteraciones, palabras con rima situadas demasiado juntas…

Buenos efectos que funcionan muy bien en novelas o para cortar historias, no funcionan igual en internet. Debemos tener en cuenta que no leemos de la misma manera una novela que un texto de consulta, y los efectos anteriores entorpecen la lectura en diagonal.

Un tic-tac en el copy de las redes sociales, o como asunto en una newsletter, no es un problema; pero no abuses de ellos.

 

Pleonasmo

El pleonasmo es una figura retórica que consiste en añadir más palabras de las necesarias a una frase para embellecer o añadir expresividad, enfatizando la acción. Pero si lo que buscamos es escribir frases cortas, repetir lo evidente es innecesario.

Algunos ejemplos de pleonasmo los encontramos en “subir arriba”, “bajar abajo” “lo he visto con mis propios ojos”...

 

Añadir palabras que no aportan información

Por el mismo motivo que en el caso anterior, si queremos usar pocas palabras, es innecesario rellenar espacio con palabras vacías. Por ejemplo: una habitación completamente vacía (si está vacía, está vacía).

 

¿Te atreves a probar? Si necesitas ayuda no dudes en escribirme a hola@martamartino.es 

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